La fortificación del Campo de Gibraltar

Con el comienzo de año retomamos el largo periplo que iniciamos el pasado 18 de abril en San Juan de los Terreros para recorrer las fortificaciones de la costa andaluza. Han sido 136 las fortificaciones reseñadas. La 137 será, en la siguiente entrada, Torreguadiaro, pues nos adentramos ya en la provincia de Cádiz, concretamente en el Campo de Gibraltar.

No va a ser fácil, porque el Estrecho de Gibraltar ha contemplado a lo largo de la historia grandes movimientos de personas. Durante dilatados períodos históricos primaron relaciones e intercambios de todo tipo. En otros, y particularmente a partir de la destrucción del reino de Granada, numerosos conflictos jalonaron el devenir de la comarca.

Y es que el Campo de Gibraltar ha tenido siempre un carácter fronterizo. Desde los fenicios a los romanos pasando por los visigodos frontera con el Norte de África hasta la entrada de las tropas musulmanas de Tarik en 711. Luego punto de entrada de almohades o benimerines en apoyo y luego dominio de los reinos musulmanes frente a la amenaza cristiana. Durante mucho tiempo frontera entre en reino nazarí y el de Castilla, siempre inestable. Tras la toma inglesa de Gibraltar en 1704, frontera internacional que vivió asedios y conflictos sin cuento. Sin olvidar la II Guerra Mundial y los innumerables búnkeres levantados por el régimen de Franco, cuestión a la que no llega este blog.

Claro, como era de esperar, este carácter fronterizo e inestable de la comarca, que marca toda su historia, se refleja en la incesante construcción y puesta en marcha de diversos sistemas de defensa que nos dejan un importante legado fortificado, el cual por desgracia en gran medida desapareció o quedan simples vestigios o modestos restos.

Fortificaciones que ya empezaron los púnicos amurallando Carteia en el contexto del conflicto con Roma. Durante la época musulmana, hasta el siglo XIV, se amurallaron ciudades como Al-Ŷazira al-Jadra o Tarifa. Y se construyeron pequeños reductos como Torre Cartagena o el imponente castillo de Tarifa y sus murallas. Amén de un sistema de Torres Vigía que cubría todo el territorio.

A partir del siglo XVI se construyeron nuevas torres vigía y reutilizaron las musulmanas. Pero fue en el siglo XVIII tras la toma de Gibraltar cuando se regó toda la Bahía de Algeciras de baluartes y baterías en el contexto de las guerras que libraba la corona que nunca se aburría. Curiosamente cuando la guerra de la independencia, en 1811, zapadores ingleses demolieron todas esas defensas supuestamente con acuerdo español para evitar que cayeran en manos francesas.  Con ello se desmanteló todo el sistema ideado contra Gibraltar. Muy listos.

En este primer mapa que ofrecemos se refleja la importante concentración de torres almenara en el Campo de Gibraltar, la mayoría de origen musulmán reutilizadas y otras ya del siglo XVI o XVII. En negro las torres desaparecidas

En este segundo mapa vemos las fortificaciones de época musulmana de las que quedan suficientes restos identificables

Finalmente, en este tercer mapa reproducimos la localización de las fortificaciones levantadas frente a Gibraltar en torno a 1730 diseñado por el ingeniero Jorge Próspero de Verboom. Prácticamente están todas desaparecidas por la acción de los zapadores británicos, destacándose las que aún quedan suficientes restos identificables.

Nota: Grabado de portada. Gibraltar durante el gran asedio en 1782

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