Defensas costa andaluza 27: Alcazaba de Almería

La Alcazaba de Almería constituye una de las más espectaculares fortificaciones de todo el litoral andaluz. Más mil años de historia soportan sus muros por lo que resulta muy difícil resumir todo lo que se podría decir sobre ella en la entrada de un blog como este. De todas formas, vamos a ello. Pero por favor si os acercáis a Almería por lo que sea, sería imperdonable no sacar un rato para visitarla, que además es gratis.

Vista desde el Cerro de San Cristóbal

Historia

La ciudad de Almería se funda oficialmente en 955 por Abderramán III. En esa fecha ordena trasladar la capital de la cora (similar a una provincia) desde Pechina a la ciudad que había crecido en torno a la actividad portuaria, tanto comercial como militar, pues en ella se había asentado la armada califal.

Pero ya antes de esa fecha hay referencias a la existencia de un recinto fortificado en el monte que hoy corona la alcazaba, incluso parece probable que existieran edificaciones defensivas en el lugar de época romana.

Quizás haya primero que explicar que se entiende por Alcazaba, un término árabe que definía un recinto fortificado dentro de una ciudad amurallada. Desde la misma se gobernaba la ciudad, al tiempo que acogía a una parte de población, sobre todo funcionarios y familias y, claro, un potente contingente militar.

Vista desde La Chanca

La Alcazaba se construye fundamentalmente en época califal cuando se funda la ciudad y alcanza un primer período de esplendor al ser sede de la armada califal y ser el puerto de Almería la más importante vía del comercio marítimo. Pero es en época de la Taifa, en el siglo XI, cuando tanto la ciudad como la alcazaba alcanzan su mejor época, desde el primer rey, Jayrán al-Amiri que reinó de 1014 a 1028 y estableció los tres recintos y la muralla de la Hoya, como sobre todo durante el gobierno de Al-Mutasin (1.51-1091), que realizó numerosas obras en la alcazaba, particularmente residenciales en el segundo recinto, donde levantó un magnífico palacio. Los cuarenta años de su reinado serían la época de mayor esplendor de la ciudad, apenas igualado en épocas posteriores.

Esta época de auge se quebró con la primera conquista cristiana (1147-1157) por Alfonso VII que supuso un mazazo para la ciudad del que ya no logró salir en siglos. La reconquista almohade intentó levantar de nuevo la ciudad y devolverle su antiguo esplendor, pero apenas lo logró.

Tercer recinto: desde la derecha, torre de la Pólvora, torre de la Noria y torre del Homenaje

En 1309 el monarca aragonés Jaime II pone un cerco de un año a la ciudad, que sufre graves daños, pero no lo consigue. Más tarde, el período nazarí de los siglos XIII y XIV supuso un cierto renacimiento. Sus reyes también introdujeron importantes modificaciones en la alcazaba.

Conquistada mediante capitulación en 1489, los Reyes Católicos realizaron sustanciales modificaciones y la convirtieron en un importante centro militar del oriente del reino de Granada.

Pero ya no logró renacer al nivel de la época árabe. La expulsión de la población musulmana provocó un largo ocaso de la ciudad que no empezó a recuperarse hasta el siglo XVIII. Para entonces la alcazaba había perdido su función militar y permaneció abandonada y creciente ruina (si bien cerrada por pertenecer al ejército) durante dos siglos.

A partir de los años 40 del pasado siglo se inicia un largo proceso restaurador, que, sobre todo al comienzo, tuvo intervenciones muy desafortunadas y fue objetivo de mucha polémica, como por ejemplo los cambios realizados en la Puerta de la Justicia, que ha perdido toda su fisonomía original.

Descripción.

La Alcazaba de Almería se levanta sobre un cerro de 95 m. de altura, con un acusado desnivel este-oeste. Ocupa una superficie aproximada de 29.000 metros cuadrados, 450 m. de longitud y un perímetro de 1.430 metros de murallas y torres. Cuando se construye el mar se encuentra apenas a 300 metros.

Como se ha visto superado ya el milenio, las modificaciones y evolución tanto interna como en la configuración defensiva han sido muy numerosas, acumulándose unas épocas sobre otras.

Está dividida en tres recintos claramente diferenciados.

Dibujo de Joaquín Delgado

El primer recinto tiene 13.000 metros cuadrados y es donde se encuentra la entrada principal, la Puerta de la Justicia. Esta entrada es un complejo sistema defensivo, compuesta por una primera torre albarrana, la alta atalaya torre de los Espejos y la torre de la Justicia, con su puerta, modificada en los años 40-50 de forma muy poco respetuosa.

Este recinto tuvo barrios con viviendas, que fueron destruidos por el terremoto de 1522. Hoy este recinto está ajardinado. En encontramos además un extraordinario complejo hidráulico para conseguir agua de un importante aljibe

El primer rey de la Taifa, Jayran, mandó construir la muralla de la Hoya en la parte norte hacia el actual cerro de San Cristóbal y prolongó la misma por el interior de la alcazaba separando el primer recinto del segundo, mediante el muro de la Vela, donde se encuentra la Torre de ese nombre y su campanario.

Durante los siglos XVI y XVII se construyeron cuatro baluartes artilleros para aumentar su potencial defensivo. La torre del saliente o Espolón, al este, es el más destacado.

Torre-Baluarte del Espolón o Saliente

El segundo recinto, tras el muro de la Vela, albergaba una pequeña ciudad: área de viviendas privadas; área de servicios públicos para la población: aljibe, baños, mezquita…; una amplia área administrativa; y a poniente los palacios reales, el famoso palacio de Al-Mutacin.

Ruinas Palacio Al-Mutacin. Al fondo torre de la Odalisca

Se han reconstruido viviendas privadas, que ejercen de museo. Y de época posterior es la llamada casa del alcaide. Sobre la mezquita que quedó destruida por el terremoto de 1522 se levantó la actual ermita de San Juan. También se han recreado algunos jardines y albercas.

Finalmente, el tercer recinto, fue ampliamente modificado tras la conquista. Los Reyes Católicos mandaron levantar en el extremo occidental de la fortaleza musulmana un fuerte edificio militar de planta triangular y 2400 metros cuadrados de superficie. Adaptado a la incipiente artillería es un reducto cerrado e independiente capaz de resistir por si solo un asedio, una vez superados los otros recintos.

Frente fortificación Tercer Recinto

Se construyó entre 1490 y 1534 con cantería de piedra, al contrario que el resto de la alcazaba construida en tapial.

Destaca una poderosa torre del Homenaje, el cuerpo de guardia, patio de armas, la torre de la noria (llamada así por la noria que sacaba agua de un impresionante pozo), y la Torre de la Pólvora localizada en el extremo más occidental del castillo.

En fin, termino ya, diciendo que nos encontramos ante una fortaleza verdaderamente singular e impresionante, que merece una visita detallada, además de contemplarla desde todos los ángulos, visible y dominante sobre la ciudad.

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