Nuestro recorrido por las fortificaciones del distrito de Viana do Castelo

Antes de empezar el recorrido por las distintas fortificaciones, castillos y torres visitadas en el distrito de Viana de Castelo, una pequeña presentación. Pienso que este distrito situado al norte de Portugal se desarrolla bajo la poderosa influencia del rio Minho, y por tanto de los avatares de la frontera entre Galicia y Portugal, permeable en épocas, cerrada en otras. Entre otras cosas ello ha configurado un potente conjunto de fortificaciones abaluartadas, desde poderosas fortificaciones como Valença hasta modestos fuertes costeros.

CastroLaboreiro
Castelo de Castro Laboreiro

La evolución histórica de fortificación de la frontera galaico-portuguesa[1]

La frontera del Minho entre Portugal y Galicia tiene su origen en la temprana creación del reino de Portugal durante la Edad Media (después de una gran victoria sobré los almorávides en la batalla de Ourique que se libró el 25 de junio de 1139, Alfonso Henriques fue aclamado rey de Portugal). Como es lógico, la soberanía aceleró el proceso de definición y consolidación de las fronteras del reino, que fueron concretadas y reconocidas en el tratado de Alcañices en 1297 entre los reyes de Portugal y Castilla-León.

Sin embargo, en estos primeros tiempos, la «Raya» luso-gallega -lejos de constituir una línea de demarcación fija divisoria- continuó siendo un espacio geográfico y cultural común que, en vez de separar, contribuía a estrechar lazos entre los pueblos de los dos lados de la frontera.

Melgaço
Castelo de Melgaço

En buena medida, por tanto, la construcción de fortificaciones en esta zona fronteriza respondió sobre todo a la confrontación entre las fuerzas centrífugas locales y regionales y el poder regio central, que pretendía consolidar su soberanía hasta el Miño. De este modo, la estrategia de la afirmación del poder real pasó por crear una línea de poblaciones fortificadas con el objetivo de fijar la población y asegurar la defensa del reino, al mismo tiempo que sus castillos constituían símbolos de la presencia del Poder Central y marcos de la frontera.

Este carácter especial de la frontera luso-gallega creaba dificultades adicionales en momentos de guerra y de conflicto, pues los vínculos personales y familiares de los alcaldes y señores del Miño se extendían para Galicia, lo que originaba un nuevo foco de confrontación interna con el poder real como se manifestó durante la crisis dinástica portuguesa de 1383 a 1385, cuando ninguna población del valle del Miño reconoció al nuevo rey D. João I, optando antes por permanecer al lado del rey de Castilla.

Lindoso
Castelo de Lindoso

Por ello, a partir de la segunda mitad del siglo XV, la nueva dinastía reinante en Portugal (de Avis), emprendió un esfuerzo de centralización del poder y de la autoridad real, limitando, a veces por la fuerza, la influencia de las principales casas señoriales, y extendiendo su control y la administración a lo largo del territorio portugués.

La primera y más antigua representación de las fortificaciones de la frontera portuguesa con España fue realizada en 1509-10 por Duarte d’Armas, un oficial regio que durante su visita produjo un álbum de plantas y vistas titulado “Livro das fortalezas”, de los cuales han llegado hasta nuestros días tan sólo dos ejemplares[2].

Este levantamiento tenía como objetivo informar al Rey sobre la operatividad, poder de fuego y comunicaciones entre los 56 castillos de la región fronteriza, de Castro Marim a Caminha. Sus dibujos fueron extremadamente relevantes desde el punto de vista estratégico, topográfico y táctico, indicando los itinerarios entre cada fortaleza, registrando sus nombres y distancias, estado de los caminos, disposiciones del terreno, cursos de agua, puentes, fuentes, pozos de agua, sistema artillado, etc.

De las 56 vistas de poblaciones fronterizas, 13 corresponden a los castillos de la frontera luso-gallega, de los cuales 6 en Trás-os-Montes (actuales distritos de Bragança y Vila Real que ya hemos publicado en este blog) y 7 en la frontera del Miño (actual distrito de Viana)

Forte Paço
Forte do Paço

Estos castillos no terminaban de conseguir fijar una frontera suficientemente reconocida por las poblaciones de uno y otro lado.  De hecho, en la demarcación fronteriza ordenada por D. João III, entre 1537-38, las descripciones dejadas por Mem Alfonso de Resende, su emisario y visitador, dan cuenta de la existencia de una frontera muy permeable marcada por la existencia de relaciones cotidianas entre pueblos raianos.

Cuando Felipe II de España se convirtió también en rey de Portugal (Felipe I), uniéndose políticamente la Península Ibérica bajo la misma Corona entre 1580-1640, la frontera terrestre ha perdido su valor estratégico. En este período, se prestó una mayor atención a las condiciones de defensa de la frontera marítima, construyéndose numerosos fuertes para la protección la costa portuguesa.

TorreLapela
Torre de Lapela

Esta situación se modificó a partir de finales de 1640, al inicio de la Guerra de la Restauración (1640-1668). La raya volvió a tener interés geoestratégico, pues la Corona se vio en la contingencia de consolidar las fronteras nacionales frente a la amenaza de invasión por los ejércitos españoles. Para ello, las concepciones militares de la época indicaban la necesidad de proceder a la fortificación de lugares estratégicos (o al refuerzo y adaptación de los existentes) que defendían las «entradas naturales» hacia el interior del país.

Así, en toda la frontera del Miño, ya lo largo de la década de 1650, se procedió a reforzar y estructurar la fortalezas y plaza fuertes en torno al río: Ínsua, Caminha, Vila Nova de Cerveira, Valença, Monção y Melgaço, además de los pequeños fuertes y fortines construidos en lugares estratégicos con el propósito de frenar la progresión de las tropas enemigas. Es preciso reseñar que esta fortificación se produce también en el lado gallego del Miño (Guarda, Goián, Tui, Salvaterra…).

Junto a ello se reforzaron o construyeron nuevos fuertes en la costa en el conjunto de Portugal, muchos de los cuales tendrán su cabida aquí.

Los “solares” del valle del Lima

En el valle del Lima, junto a estructuras defensivas medievales como las murallas y torres de Ponte de Lima o el castillo de Lindoso, existe un notable conjunto de solares que se distribuye con una cierta homogeneidad a lo largo del valle del río Lima, desde Viana do Castelo hasta la zona montañosa interior

Cuturelo
Torre de Cuturelo

La palabra solar aparece ya en los forales del siglo XII para designar la vivienda de personajes de estatus social elevado. Muchos de estas residencias parten de torres señoriales medievales, a las que se van añadiendo edificaciones anexas. Torres construidas sobre todo entre los siglos XIV y XVI como símbolo de nobleza local, control del territorio y residencia de familias notables

Muchas de estas torres señoriales han conservado en gran medida sus principales rasgos defensivos. Otras muchas han sufrido a lo largo de los siglos, desde tiempos medievales hasta el siglo XIX, numerosas intervenciones que buscaban la trasformación de los edificios, inicialmente orientados a la defensa a las necesidades residenciales de sus propietarios.

Giela
Paço de Giela

Nuestro recorrido por las fortificaciones del distrito de Viana de Castelo

Bueno pues os invito a iniciar conmigo un recorrido por las fortificaciones y torres del distrito de Viana. A tenor de lo dicho, vamos a distinguir

  • Por un lado, los castillos medievales de frontera, fundamentalmente sobre el Miño (Melgaço, Lapela, Monçao, Vilanova de Cerveira y Caminha), pero también los castillos de la frontera oriental del distrito con Galicia, la zona montañosa del Peneda-Gerés (Castro Laboreiro y Lindoso)
  • Descubriremos también algunas de las torres señoriales fortificadas cercanas al Miño (Silva, Penafiel o Lanhelas).
  • Por otro lado, analizaremos las plazas fuertes abaluartadas sobre el Miño (Monçao, Valença y Caminha), así como el buen número de fuertes construidos para la defensa de la costa atlántica del distrito.
  • Finalmente, las torres y pazos señoriales ubicados en el valle del río Lima, incluyendo también las murallas de Ponte de Lima. Sobre el Lima visitaremos las torres y pazos señoriales fortificados de Portuzelo, Torre do Paço, Bertiandos, Refóios, Beiral, Quintela, Vila Verde y las defensas medievales de Ponte de Lima. Algo más retirados del rio, al sur se encuentra Cuturelo y al Norte, ya en Arcos de Valdevez, Tora, Aguiã, Grade y Giela.
Captura
Localización de las fortificaciones en el distrito de Viana do Castelo. En amarillo las correspondientes al Valle del Lima

Se trata como se ve de un largo recorrido que nos va a ocupar un tiempo. Espero que resulte de interés y no termine siendo un aburrimiento mortal.

Valença
Fortaleza de Valença

[1] Este texto toma como base a Luís Miguel Moreira: “Desenhar a linha: a fronteira luso-galega do Alto Minho na cartografia militar portuguesa dos séculos XVII-XIX”. 2014

[2] Existe una estupenda edición facsímil de 2006 del Arquivo Nacional da Torre do Tombo

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