Praça-forte de Monçao

Acabamos nuestro periplo por las fortificaciones del distrito de Viana

Con esta visita a la «Praça Forte de Monção» que hoy reseñamos, concluye nuestro largo recorrido por las tierras del distrito de Viana do Castelo, dominadas por dos poderosos ríos, el Miño y el Lima, que nacen ya en tierras gallegas.

Los avatares en la “Raia Húmeda”, la frontera que configura el rio Miño, ha sido determinante en el devenir histórico de esta hermosa región portuguesa y, por tanto, en el levantamiento de decenas de castillos y fortificaciones, tanto en la Edad media como en los siglos XVII y XVIII. Una frontera fluida, tan líquida como el agua que transporta el gran río que la configura. Una frontera que incluso en los momentos de mayor confrontación, no impedía los lazos y los intercambios culturales y económicos entre los pueblos (e incluso entre las clases nobles) de ambas orillas.

El valle del Miño es y ha sido así un marco común de entendimiento, de riqueza y cultura compartida. Marco que las fronteras políticas e incluso militares no han conseguido debilitar.

Hemos recorrido los fuertes marítimos de la costa atlántica, los castillos y fortalezas de la ribera del Miño, los castillos de las montañas del Peneda Gerês y las torres señoriales que salpican el valle del Lima. Tras este periplo apasionante (al menos para el que escribe) finalizamos hoy con la Fortaleza de Monção, antes de saltar a otro de los distritos de mi amada Portugal pendientes de visitar en este blog

Monçao: Porta do Rozal (interior y exterior) y Porta de Salvaterra

Salvaterra y Monção, historias vinculadas.

Hemos hablado en otros posts de los conjuntos defensivos que, en ambos márgenes del río, jalonan el curso del Miño. Conjuntos que se fueron desarrollando a lo largo de los siglos en el confuso papel de la frontera miñota.

Uno de ellos es el dominado por las fortificaciones de Salvaterra en el lado gallego y Monção en el lado portugués, de similar modo al formado por Tui y Valença.

En el siglo XII Doña Urraca habitó el castillo de Salvaterra mientras llevaba a cabo la guerra contra su hermana Teresa de Portugal, de ahí que también se le llame Castillo de Doña Urraca.

Praça Forte Monçao-52
La fortaleza portuguesa de Salvaterra desde la margen izquierda del Miño

En ese ir venir rayano, en los momentos críticos de la Guerra de Restauración ambas orillas fueron controladas por tropas portuguesas entre 1642 y 1659. La presencia portuguesa fue decisiva para las mejoras de las defensas de Salvaterra, con la construcción de nuevas murallas y el refuerzo con baluartes, lo que la dotó de una estructura artillera bastante considerable, ocupando el recinto 9.700 metros cuadrados. Se atribuyen las obras de fortificación al ingeniero francés Carlos de Lassar, que por entonces trabajaba en Tras-os-Montes para la corona portuguesa.

Parece que existió un camino de barcas entre Monção y Salvaterra, lo que nos muestra la importante relación entre ambas. Salvaterra pasó de nuevo a manos españolas en 1659 que habían tomado previamente la plaza de Monção; esta última fue devuelta a Portugal tras firmarse la paz entre ambos reinos en 1668.

Este ir y venir evoca en Salvaterra un carácter urbano con un encantador aroma portugués, con semejanzas a otras plazas como Cerveira, Melgaço o Caminha.

Praça Forte Monçao-32
Monçao. Baluarte N. Sra. da Guía
Praça Forte Monçao-71
Monçao. Baluarte São Pedro
Praça Forte Monçao-30
Monçao. Baluarte Santo António
Praça Forte Monçao-15
Monçao. Baluarte N. Sra. Conceição

El castillo medieval de Monção.

Los orígenes de Monção no están claros. En los momentos de la creación de la nacionalidad portuguesa, no aparecen referencias concretas a Monção en los documentos de la época, mientras que sí se mencionan otras aldeas cercanas. En aquellos momentos sería probablemente una tierra realenga sin gran trascendencia en la estrategia de la corona.

Sería ya en el reinado de Sancho I cuando el primitivo reducto existente en el lugar se fortificó, aunque no existen evidencias materiales de tal hecho. Mas seguro parece el impulso dado a la localidad durante los reinados de Afonso III y D. Dinis, apareciendo ya como villa en las Inquirições realizadas por el primero en 1258. En 1261 recibió la Carta Foral. La ciudad se consolida en los primeros años del siglo XIV en que recibe la Carta de Feria y se construye la Iglesia Matriz.

Moncão. Garitas

En cuanto al castillo medieval estaría construido para mediados del siglo XIII, como prueba la referencia a los “miles de Monçom” (soldados de Monção) en la carta foral de 1261.

La tipología del castillo es indiscutiblemente gótica, como demuestra el perfil ovalado propio de este sistema (aquí prácticamente una circunferencia), la torre del homenaje asociada a una de las puertas y un trazado urbano en cuadrícula que permitía una disposición más racional de las casas.

La fortificación recibió en el siglo XV importantes reformas para adaptarla a los avances en las técnicas de guerra de la época. Probablemente fue en el reinado de João I cuando se construiría una coracha y una torre para proteger el acceso al agua del río, así como una barbacana que defendía los principales accesos a la ciudad.

Monçao duarte 1
Dibujo del castillo de Monçao en 1509 por Duarte d’Armas

En el dibujo de Duarte d’Armas en 1509 se refleja un doble sistema de murallas y la torre del río. Ya para entonces la Torre del Homenaje se encontraba bastante deteriorada como aparece en el dibujo.

Pocos vestigios quedan hoy del castillo medieval de Monção ya que fue demolido por la construcción de la fortificación abaluartada y por el crecimiento de la trama urbana. Apenas restan algunos fragmentos de la muralla reutilizada en la parte norte de la Fortaleza y una puerta tapiada entre los baluartes de São Francisco y São Filipe.

La fortificación abaluartada de Monção.

La gran reforma militar de Monção tuvo lugar en el siglo XVII, en el contexto de las Guerras de la Restauración. Las obras se iniciaron en 1656, en un momento en que la Plaza de Salvaterra estaba también bajo dominio portugués. El proyecto de la fortificación fue de Miguel de l’Escole (un ingeniero francés que fue nombrado “Mestre de Todas as Obras de Fortificação no Norte de Portugal“) y dirección de obras del maestro João Alves do Rego.

Monçao Mel Pinto 1713.jpg
Planta de Monçao de Manuel Pinto Vilalobos. 1713

En todo caso estas fortificaciones no fueron suficientes para contener el ataque español de 1659, que consiguió conquistarla bajo el mando del capitán general de Galicia, D. Rodrigo Pimentel; las tropas españolas atravesaron el Miño por el vado de Lapela y mantuvieron un cerco de la ciudad durante cuatro meses hasta su rendición. Posteriormente cayó Salvaterra. Monção volvió a manos portuguesas en 1668 tras el fin de la guerra y la firma del tratado de paz.

A principios del siglo XVIII y bajo la dirección del ingeniero militar Manuel Pinto de Vilalobos se realizaron modificaciones en la fortificación que reflejó la planta que dibujó en 1713. Otro plano que refleja fielmente las defensas del sistema abaluartado construido fue el de Gonçalo Luís da Silva Brandão firmado en 1758.

Praça Forte Monçao-2Praça Forte Monçao-5Praça Forte Monçao-9Praça Forte Monçao-10Praça Forte Monçao-12

 

 

 

 

 

Baluartes de Loreto y Boavista

 

 

 

 

 

Baluarte de São Francisco

 

 

 

 

 

Baluarte de São Filipe

 

 

 

 

 

Baluarte de São Filipe

 

 

 

 

Baluarte de São Bento

 

Una nueva etapa constructiva tuvo lugar entre 1762 y 1769 cuando Friedrich Wilhelm Ernst zu Schaumburg-Lippe, conde de Lippe, introdujo mejoras en la muralla de Monção, dejándola con “1.000 brazas de circuito” y capacidad para alojar una guarnición compuesta por “un batallón de infantería, 4 compañías de caballos y 15 piezas de artillería”.

Pero a partir de 1840 y hasta las primeras décadas del siglo XX se produjeron bastantes demoliciones para el acceso de la trama urbana, aunque en 1910 fue declarada Monumento Nacional. No obstante, las obras de mejora realizadas en el silo XX y XXI han consolidado el monumento, pudiendo afortunadamente contemplarse hoy casi en su integridad.

Planta Moncao3 (Copiar)
Planta de Monçao. Elaboración propia

La fortificación tiene planta poligonal irregular y está constituida por 12 baluartes de distintas dimensiones dispuestos asimétricamente. Estos baluartes disponen de garitas en las esquinas y algunos de ellos tienen un reducto caballero. Restan también tres puertas (la de Salvaterra -que establecía la ligazón con el río- la del Rozal -que comunicaba con el recinto de la feria y el postigo das Caldas -que comunicaba con el río y el camino a las termas-) de las cinco que existían.

Praça Forte Monçao-48
Baluarte de São José, sobre el Miño

La leyenda de Deu-la-Deu Martins

Deu-la-DeuUna imagen de mujer, con un pan en cada mano en lo alto de una torre, figura en el escudo de Monçao. Es un homenaje a una heroína local, Deu-la-Deu Martins, esposa del capitán mayor de la ciudad, Vasco Gomes de Abreu.

Reza la leyenda que, en el convulso tiempo de las guerras fernandinas en la segunda mitad del siglo XIV, estando la villa de Monçao cercada por tropas de Castilla, la población estaba pasando por grandes penurias y hambre. Entonces Deu-la-Deu reunió todo el pan que pudo conseguir y lo lanzó por las murallas. Las tropas españolas, considerando que les sobraba comida y por tanto el sitio podría eternizarse, decidieron abandonar el cerco y Monçao quedó así liberada por la acción de esta heroína.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: