Castelo de Torres Novas

El «Castelo de Torres Novas» es otro de los castillos integrantes en la llamada “Linha do Tejo”, esta vez situado en la margen derecha del Almonda, uno de los afluentes del Tajo.

A juzgar por los restos arqueológicos de la presencia romana en la región, es muy posible que la colina donde se encuentra el castillo tuviera una ocupación militar para controlar la ruta que conectaba Conímbriga con Olisipo (Lisboa).

TorresNovas-5Lo cierto es que en el lugar existía una población musulmana cuya posesión, en el contexto de la invasión cristiana de la región, osciló en función de los avances y retrocesos de la línea fronteriza. Aunque se cree que una primitiva conquista cristiana se remonta a 1135, se perdió en 1137 en el contexto de la fundación y primera destrucción de Leiria, las fuentes documentales concuerdan en que “Turris” fue finalmente conquistado por las fuerzas de Alfonso I de Portugal en 1148, tras la caída de Santarém y Lisboa el año anterior.

Hay acuerdo en que este soberano promovió la reconstrucción del castillo, al tiempo que crecía la población. Viene de entonces la denominación del lugar como “Torres Novas”, para diferenciarse del asentamiento del mismo nombre en el distrito de Lisboa que empezó a ser conocido como “Torres Velhas” (Vedras posteriormente).

En 1184 las fuerzas almohades acamparon al sureste del pueblo, en el lugar hasta hoy conocido como Arraial. Desde allí asaltaron la villa, arrasando su fortificación y dirigiéndose enseguida a Santarém. En el cerco de esta, en cambio, fueron derrotados.

Pero la inestabilidad no acabó ahí, en su afán por recuperar sus tierras expoliadas, en tiempos del soberano Sacho I, alrededor de 1190 la población sufrió un nuevo cerco de fuerzas almohades cuando las defensas aún se estaban reconstruyendo

En 1304 D. Dinis I donó Torres Novas a su esposa, Isabel de Aragón, la Reina Santa, pasando a integrar el patrimonio de la Casa das Rainhas, que permaneció hasta 1832.

Bajo el reinado de Fernando I de Portugal en el contexto de las guerras Fernandinas, en particular después del sitio español de 1372, se iniciaron los trabajos para reconstruir las defensas, como demuestran las inscripciones epigráficas que existían en la Puerta de la Plaza y sobre la Puerta del Salvador. Las obras estuvieron a cargo del maestro de pedrería Estêvão Domingues, siendo inspector de las obras el juez Lourenço Peres de Santarém.

Tras la crisis de sucesión y la victoria de Aljubarrota, se reforzaron las defensas que estarían concluidas en 1414. Con la pérdida de importancia de la villa frente a otros núcleos en los siglos siguientes, el castillo se hundió en el olvido. Lo que se acrecentó tras los daños que le produjo el terremoto de 1755.

María II de Portugal concedió en 1839 la propiedad del castillo al Ayuntamiento de Torres Novas. Esta donación precipitó la ruina del conjunto, ya que la opción municipal fue a desmantelar la estructura: en 1854 se registró la demolición de dos torres y de un lecho de muralla del lado del río y posteriormente se registraron sucesivamente el derribo de los Arcos de Santa María (1860), del Salvador (1864), de la Plaza (1876), y del Viento (1833).

En 1910 fue protegido por la clasificación como Monumento Nacional. Y durante el siglo XX se produjeron diversas iniciativas de intervención de conservación y restauración, que han continuado en estas primeras décadas del siglo XXI. El espacio se encuentra hoy abierto a la visita pública.

Descripción

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Planta del Castelo. Elaboración proia sobre Planta de SIPA

El castillo presenta panta poligonal, escudiforme, con 10 torres de planta cuadrangular, adosadas en la parte exterior de la muralla. Las murallas son rectilíneas, con adarve envolvente, reforzadas por cubos prismáticos, con merlones cuadrangulares en remate, asentados en afloramientos rocosos al noroeste y al oeste, envueltos por barbacana al norte, este y suroeste.

El acceso principal se realiza por el lado sur a través de un túnel abierto bajo las antiguas casas del alcalde, flanqueado por una torre nunca reconstruida; una segunda puerta se abre al este, existiendo otra puerta tapiada en la cara interna de la cortina del mismo lado; la puerta de la traición se abre por su parte en una de las torres orientadas al norte normalmente considerada como la Torre del Homenaje.

La leyenda de Gil Pais

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Azulejo alusivo a la leyenda de Gil Pais colocado en la Praça 5 de Outubro en Torres Novas, Jorge Colaço,. 1939

Según una leyenda local, durante la invasión castellana de 1372, ante el acoso a Torres Novas por las fuerzas de Enrique II de Castilla, uno de los hijos de Gil Pais, el alcalde de la plaza, fue hecho prisionero durante una fracasada salida nocturna de los defensores para hostigar a las fuerzas sitiadoras.

El prisionero fue llevado junto a las murallas, donde los castellanos exigieron al alcalde su rendición, a cambio de la vida del joven. Ante el rechazo del alcalde en entregar la plaza que le fue confiada por su soberano, asistió a la ejecución del hijo frente a las puertas del castillo

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