Castelo e Muralhas de Beja

La Torre del Homenaje más alta de toda la península es la del “Castelo de Beja”, que posee además una bóveda poli nervada con una estrella de ocho puntas, también sin par en toda Portugal.

Beja
Fotografía antigua

Antecedentes

La historia de Beja se remonta a la época celta, a los que se atribuye en 400 ac la fundación de la ciudad. Así aparece en los textos de Polibio y Ptolomeo. La fortificación de la ciudad data de la época romana, teniéndose constancia que el lugar fue escogido por Julio Cesar para formalizar la paz con los lusitanos

Castelo (CM)
Castelo y Torre del Homenaje (CM)

El primitivo lugar fortificado (oppidum) dio lugar a la ciudad que se denominó “Pax Iulia” convirtiéndose en la capital de una de las divisiones administrativas de la provincia romana Lusitania, junto con Mérida y Santarem. Está acreditada la construcción de una cerca amurallada entre los siglos II y IV, del que formaba parte el actual Arco Romano / Porta de Évora.

Fueron los musulmanes, que la conquistaron en 714, los que dieron el nombre de Beja a la ciudad.

castelo de beja
Grabado “Colecção Castelos de Portugal”

El castillo en la Edad Media

La ciudad durante la época de la mal llamada reconquista pasó de manos moras a cristianas alternativamente. Inicialmente fue conquistada por Afonso I en 1159, pero fue abandonada cuatro meses mas tarde. Fue reconquistada en 1162 por Fernão Gonçalves y algunos caballeros de la Orden de Santarém, durante algunos años. Durante el reinado de Sancho I, en la ofensiva almohade de 1190-1191, Beja volvió a poder musulmán. La conquista definitiva sería probablemente entre 1232 y 1234, época en que las vecinas Moura, Serpa y Ajustrel cayeron en manos portuguesas.

En el transcurso de estas contiendas las murallas árabes quedaron definitivamente arrasadas. Fue Afonso III el que decidió iniciar la reconstrucción de la fortificación en 1253, para lo que exigió dos tercios de los diezmos de las iglesias de Beja durante diez años. A cambio en 1254 otorgó carta foral a la población, también con el objetivo de fomentar la repoblación.

castelo bejaCon Dinis I (1279-1325) continuaron las obras de reconstrucción de las fortificaciones. En 1307 mandó construir una torre en la muralla de la ciudad. Y más tarde, en 1310, ordenó la construcción de la Torre del Homenaje y el castillo.

Fueron obras de larga duración, pues continuaron con Alfonso IV (1325-1357) y en el contexto de la Segunda Guerra Fernandina en el reinado de Fernando I (1367-1383) continuaban las obras de fortificación. Durante el reinado de Manuel I (1495-1521), que fue Dique de Beja, se elevó a la categoría de ciudad y se realizaron obras de mejora de las defensas. En esa época es cuando se construyó la original bóveda polinervada en el 2º piso de la Torre del Homenaje.

De la guerra de restauración a nuestros días

Durante la Guerra da Restauração da Independência portuguesa (1640-1668), se empezaron a construir baluartes para reforzar las defensas conforme al proyecto del ingeniero militar francés Nicolau de Langres. Tras dicha guerra, entre 1669 y 1679, las obras continuaron, pero nunca fueron concluidas.

Desgraciadamente en 1790 parte de las murallas fue demolida para utilizar sus piedras en la construcción de la sede del Paço Episcopal

La ciudad opuso en la guerra peninsular contra los franceses (1808) una gran oposición a las tropas napoleónicas bajo el mando del general Jean-Andoche Junot, estimándose que fueron muertas unas 1200 personas.

En 1854 la mayor parte de los baluartes siescentistas, pero poco despues una catástrofe arrasó buena parte de estas defensas. Se tienen noticias de la demolición dela Porta Nova de Évora en 1869 y del Arco Romano de la Porta de Avis en 1893. Ya en el siglo XIX la fortificación fue utilizada como prisión militar.

La “Torre de Menagem / Castelo e cerca urbana de Beja” fue clasificado como Monumento Nacional en 1910. El conjunto fue cedido en 1939 a la Cámara Municipal de Beja.

A lo largo del siglo XX se produjeron numerosas obras de consolidación y restauración tanto de las murallas como de la Torre del Homenaje

El castillo

El castillo de Beja se encuentra ubicado en la parte noroeste del recinto murado. Presenta planta pentagonal irregular con una barbacana que lo envuelve parcialmente. Ambas están rematadas por merlones paralelepípedos y saeteras y recorridas por adarves. Las murallas del castillo están reforzadas por cubos y torres que están igualmente almenadas y tienen planta rectangular y cuadrangular. La Torre este es de planta pentagonal irregular y adosada externamente al ángulo de la muralla del castillo. También existen dos cubos semicirculares que refuerzan el trozo sudeste de la barbacana, abierto por dos puertas que a su vez comunican con otra abierta en el paño de muralla entre dos torres por la que se accede a la plaza de armas del castillo

En el interior se accede a la Casa del Gobernador y a la Torre del Homenaje

La Casa del Gobernador

Casa Governador (CM)
Casa do Governador (CM)

La llamada Casa del Gobernador dispone de dos plantas: la planta baja con chimenea de rebaja y rasgado por vanos de arco pleno, uno de los cuales da acceso a un túnel de comunicación con la barbacana al norte; y el superior, con ventanas troncales en arco cairelado de ladrillo.

Su aspecto actual resulta de diferentes intervenciones a lo largo de los siglos. Se cree que su construcción data del reinado de Juan II de Portugal (1481-1495) que aquí habrá mandado construir un Paço para recibir al Infante D. Afonso en su luna de miel. A partir de 1640, después de la restauración de la independencia, el edificio fue ocupado por el ejército como cuartel y caballería, viniendo a sufrir profundas obras de ampliación que le quitaron su calidad de vivienda noble.

Actualmente en la planta baja se ubica un Puesto de Turismo de la Ciudad. Y en la segunda planta es un espacio museístico para exposiciones temporales.

La Torre del Homenaje

La Torre de Menaje se parece a la del Castillo de Estremoz, y se sitúa en el vértice noroeste del Castillo. Se proyecta hacia el exterior con 40 metros de altura. Internamente está dividida en tres pisos, proyectándose hacia el exterior, elevándose a 40 metros de altura, dividida internamente en tres pisos, rematada por un parapeto de merlones prismáticos y cubierta por una terraza

El primer volumen corresponde a los dos primeros pisos, es pentagonal y está abierto por vanos de diferentes perfiles. Sobre este cuerpo, rodeado por el adarve, se levanta el volumen superior correspondiente al tercer piso, es de menor altura e igualmente prismático, pero con pequeñas torres poligonales en los vértices, abierto tan sólo por una puerta

En el interior, los tres pisos de la torre están conectados por escalera helicoidal con 183 escalones. Los pisos primero y segundo están cubiertos por bóvedas, destacando la nervadura del segundo que forma una estrella de ocho puntas y es una de las más originales de Portugal

El recinto amurallado

La cerca amurallada que rodeaba a la ciudad disponía de 40 torres y 7 puertas de acceso (portas de Évora, de Mértola, de Avis, de Aljustrel, de Moura, de São Sisenando y Postigo de la Corredoura o Arco dos Prazeres).

Puertas de Beja. De izquierda a derecha: Arco dos Prazeres, Porta de Aviz, Porta de Évora, Porta de Mértola (principios siglo XX), Porta de Moura

De las puertas existe aún el Arco Romano/Portas de Évora. De la Puerta de Aviz queda un arco redondo, semejante al de la Puerta de Évora; también existen las Portas de Moura, de arco redondo elevado; de las Portas de Mértola quedan las dos torres que la flanqueaban; finalmente también se conserva el arco del Postigo da Corredoura o Arco dos Prazeres.

Imágenes de las murallas

De la muralla apenas se conservan restos de algunas torres y algunos paños rescatados de las casas. Al noreste la muralla se conserva en buen estado reforzada por cuatro torres hasta la Puerta de Moura. Al este se han recuperado algunos paños de muralla en la Rua da Muralha. Por el sur, tras las casas, aparece de nuevo la muralla a la altura de la calle Joao Francisco de Sousa. Del resto aparece todo muy desdibujado entre las edificaciones.

La leyenda de Beja

La leyenda de Beja revela el motivo por el cual existe en el escudo de la ciudad la cabeza de un toro. Mucho antes de los lusitanos, el lugar donde hoy se encuentra la noble ciudad de Beja, estaba ocupada por un pequeño pueblo que vivía en cabañas con sus murallas romanas, sus edificios góticos, la mezquita árabe y el castillo del principio de la monarquía portuguesa. Esta Beja con documentos que representan 4 civilizaciones, era pequeño pueblo que vivía en cabañas cubiertas de colmo, que sólo se empleaba en el ejercicio de la caza. Y una serpiente monstruosa que todo mataba, todo trituraba, era la horrible preocupación del pueblo que habitaba en el lugar que más tarde, en el tiempo de los romanos, se había de llamar Pax-Julia, y actualmente se llama Beja. Un ardid, sin embargo, se le ocurrió a un habitante de la aldea: envenenar un toro, echarlo al bosque donde existía tal serpiente. Aprobada por todos esta idea, el toro fue envenenado y dejado en el lugar indicado, siendo engullido por la serpiente que se envenenó y murió.

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