Castelo e Cerca Urbana de Ansiães

El «Castelo de Ansiães» se sitúa en un macizo de granito, en el margen norte del valle del Duero, con una implantación geográfica que le confiere excelentes condiciones naturales de defensa que fueron aprovechadas en época muy temprana. Se ha demostrado la ocupación en el período calcolítico y que ya existió una fortificación romana.

Esta disposición para la defensa natural adquirió particular importancia durante el proceso de la conquista cristiana a los musulmanes. En este momento Ansiães obtiene su primera carta de foral, otorgado en 1057 por el rey Fernando I de León. Este documento es una de las cartas forales más antiguas de Portugal.

Durante la época alto-medieval, el lugar poseía ya una larga herencia cultural, factor decisivo para estructurarse como centro fundamental en la zona fronteriza del río Duero. Los siglos XII, XIII, XIV y XV, definen un período de crecimiento exponencial de este reducto amurallado.

Afonso Henriques en 1160; Sancho I, en 1198; Alfonso II, en 1219 y finalmente D. Manuel I, en 1510 reconocen y promulgan forales al término y a la Villa amurallada de Ansiães.

La aldea se impone progresivamente como cabeza de un territorio que abarca un espacio diversificado de recursos y donde van proliferando pequeños aglomerados y caseríos agrícolas. Será en ese contexto de desarrollo en el que en 1277 el rey D. Alfonso III le concede a Ansiães carta de feria. El proceso dinámico que condujo a la monumentalidad de Ansiães testimonia su antiguo prestigio dentro de la región transmontana, donde a lo largo de toda la Edad Media se instituyó como un importante espacio municipal.

Sin embargo, a finales del siglo XV y particularmente durante el siglo XVI, se va produciendo una progresiva pérdida de importancia del municipio y un progresivo despoblamiento a favor de otras localidades que formaban parte del territorio del municipio.

La falta de agua y la distancia con respecto a los terrenos fértiles y a las principales vías de comunicación explican este proceso de abandono, que llevó al progresivo abandono de la misma. Para 1527 solo quedaban 35 fuegos en la localidad.

En algún momento del siglo XVII, la estructura recibió obras de modernización, de las cuales conocemos el llamado Fortim del Cubo y un revellín. A partir de entonces las defensas cayeron en la ruina. Para 1734 la sede del municipio pasó a Carrazeda de Ansiães, momento en que sólo 13 familias habitaban la villa, que vendría a ser abandonada definitivamente en el siglo XIX.

En 1910 fue declarado como Monumento Nacional

Descripción de las ruinas

Actualmente son todavía perceptibles dos espacios distintos que constituyen los principales elementos caracterizadores del urbanismo medieval.

Ansiaes planta
Planta del Castillo y la Cerca de Ansiães. Elaboración propia a partir de SIPA

En la cota más elevada, el castillo roquero presenta planta ovalada, con muralla en albañilería de granito con cerca de 2,65 metros de espesor, alcanzando en algunos puntos 6,6 metros de altura, reforzada por cinco cubos de planta cuadrangular, dos de los cuales defienden la puerta principal, al sureste, la llamada Puerta de San Salvador. Esta permite el acceso directo al interior del recinto, a través de un camino que se conecta directamente a la torre del homenaje, en el lado opuesto.

La Torre del Homenaje está dividida internamente en dos plantas, el superior con ventanas. Junta a ella se encuentra la llamada “puerta de la traición”, de pequeñas dimensiones, en arco ojival. Este perímetro abrigaba la cisterna del pueblo (actualmente obstruida), teniendo la zona inferior cavada en la roca y cubierta en bóveda de granito, y la torre de los Lameiros (hoy desaparecida), pudiendo ser observados los cimientos de antiguos edificios, posiblemente militares.

En una cota inferior, un segundo muro exterior, también de planta ovalada, en piedra de cantería labrada y escuadrada, delimitaba la zona urbana. Este muro, con una extensión superior a 600 metros, era reforzado por tres cubos también de planta cuadrangular. Existen cuatro puertas:

  • al oeste, la Puerta de la Fuente Vedra;
  • al sur, la puerta principal, denominada Puerta de la Villa, que daba camino a la aldea de Lavandeira
  • al norte la Puerta de San Juan Bautista; y
  • al este, la Puerta de San Francisco, que se abre a una primitiva carretera romana.

Algunas de las puertas de conjunto

A unos 40 metros de la entrada del castillo existen las ruinas del Convento de San Juan, datado del período románico. Y dentro del perímetro del perímetro de la muralla exterior, la única edificación preservada, la Iglesia de San Salvador de Ansiães, en estilo románico, que se remonta al siglo XIII.

Igreja Sao Joao
Iglesia de São João Batista – CM
Igreja sao salvador
Iglesia São Salvador – CM

Toda esta organización urbana obedecía a un plano centrado en varios caminos que se intercedían entre sí, estructurando de esta forma pequeños barrios o áreas residenciales. En total, el conjunto del castillo ocupa un área aproximada de 9.594 hectáreas.

Merece la pena echar un vistazo a este vídeo sobre el castillo. https://youtu.be/1nLjeV1Bbuc

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