Se conviene en llamar Frente de Poniente del Recinto murado abaluartado de Cádiz el que transcurre entre la batería de San Felipe y el Baluarte del Bonete. Incluía además la batería de la Escalerilla, el Baluarte de Candelaria, el de la Soledad y el Baluarte del Bonete.

Se fue amurallando en diferentes períodos ya que lo escarpado de la costa hacía inviable que se produjeran desembarcos por esa zona. Sin embargo, era preciso controlar la llegada de barcos a la Bahía y coordinar fuegos con las defensas instaladas en la costa roteña y portuense al otro lado de la Bahía.
- En 1621 se levantó el tramo que va del Castillo de Santa Catalina al Baluarte del Bonete
- En 1672 se construyó el Baluarte de la Candelaria, aunque luego fue reconstruyó totalmente en 1728
- Entre 1710 y 1712 se construye el tramo que iba del Baluarte de San Felipe hasta la Candelaria
- Entre 1720 y 1730 se construyó el tramo entre Candelaria y el Bonete
- El 1770 finaliza la construcción de la Batería de San Felipe
- En la década de 1780 se termina la construcción de las murallas de San Carlos
Baluarte del Bonete
El primer tramo en construirse del frente de poniente fue el que unía el Fuerte de Santa Catalina con el Baluarte del Bonete. Se levantó a partir de 1621 cuando finalizaron las obras de Santa Catalina, con el objetivo de reforzar sus defensas

El nombre original del Baluarte era el de San Agustín, pero debido a la semejanza de su planta con el perfil de este gorro eclesiástico enseguida pasó a ser conocido como Baluarte del Bonete. La muralla entre Santa Catalina y el Bonete sufrió gravemente el embate del terremoto de 1755 y posteriormente fue derruido por la acción del mar. Por ello, la estructura del baluarte del Bonete como tal ha desaparecido, apreciándose únicamente restos de ésta entre las aguas, especialmente en bajamar. La muralla que lo sustituye actualmente fue reconstruida con posterioridad.

Este tramo de la muralla, conocido como La Punta del Bonete, donde se situaba el antiguo baluarte, fue rehabilitada en 2015 retirando todos los elementos extraños que, sobre todo a lo largo del siglo XX, se habían colocado sobre la muralla, como las reparaciones hechas con ladrillo o con cemento portland (no indicados para la rehabilitación de piedra). También se limpió todo el paramento y se reconstruyeron los dos agujeros que el mar había provocado en las murallas. El temporal de 2018 volvió a afectar a este tramo de muralla
Baluarte de la Soledad o de la Bomba
Se encuentra en el tramo de muralla que une el Baluarte del Bonete con el de Candelaria, terminado entre los años 20 y 30 del siglo XVIII. Actualmente el Baluarte ha desaparecido siendo sustituido por el actual Paseo de Santa Bárbara
Punta de la Bomba, donde se encontraba el Baluarte de la Soledad
Baluarte de la Candelaria
Aprovechando una elevada punta de tierra, fue construido en 1672 por iniciativa del gobernador de la plaza Diego Caballero de Illescas cuando era gobernador de la plaza. Se situó en una posición central entre los baluartes del Bonete y San Felipe con los cuales cruzaría fuegos y colaboraría en la vigilancia del canal de acceso a la bahía y al puerto de Cádiz


A la izquierda plano de la Candelaria de Ignacio Sala (1728). A la derecha un plano del baluarte de la Candelaria del siglo XIX
Dada su posición, sufrió los continuos embates del mar, por lo cual a comienzos del siglo XVIII se encontraba arruinado. Ignacio Sala fue el encargado de diseñar un nuevo baluarte de mayor envergadura y con mayor poder de fuego, comenzando su construcción en 1728. En el siglo XIX se definieron la fachada urbana actual construyéndose también el sistema perimetral de bóvedas

El baluarte se presenta como un saliente de la muralla que aprovecha la disposición geográfica del terreno y de la roca sobre la que se asienta. Es de planta irregular y adopta forma apuntada para afrontar la fuerza del mar. Su muralla forma talud y en la parte inferior tiene una plataforma a modo de rompiente del oleaje. Sobre la muralla se eleva una crujía con cañoneras en cuya parte superior se sitúa el camino de ronda. El conjunto queda cerrado, en la parte que mira a la ciudad, por diversas dependencias como el cuerpo de guardia, la casa de bombas, etc…


Ha servido de cuartel, maestranza de ingenieros o palomar del servicio colombófilo del cuerpo de ingenieros. Tras su desafección por el ejército, en los años 80 fue restaurado para usarlo culturalmente. En 1990 fue inaugurado como Museo del Mar que no llegó a funcionar. En la actualidad ha pasado a ser un espacio de ocio donde se realizan exposiciones, conciertos y ferias de todo tipo, aprovechando su situación junto al mar y el gran espacio que dispone.
Batería de San Francisco o de la Escalerilla
El tramo de murallas que unía el Baluarte de San Felipe con la Candelaria se construyó entre 1710 y 1712, por planificación de Ignacio Salas.


Garita y saliente donde se encontraba la Batería de la Escalerilla
En el centro del tramo existía una batería denominada de San Francisco o de la Escalerilla, hoy desaparecida. Sobre este tramo de muralla se situaría la Alameda de Apodaca.
Semibaluarte de San Carlos
El primitivo Baluarte de San Felipe cerraba la muralla del puerto que llegaba hasta el baluarte de Santiago. Fue construido bajo la iniciativa del ingeniero Juan Bautista Calvi en 1567 dentro de un plan para todo el frente de la bahía. Cruzaba fuegos con Santa Catalina de El Puerto para defender el acceso a la bahía.

A principios de siglo XVIII queda constatada su escasa capacidad operativa ante la evolución pirobalística y su mal estado Por ello, Ignacio Salas redacta en 1730 un proyecto para una muralla que cerraba desde el baluarte de San Antonio (demolido a principios del siglo XX) hasta el baluarte de San Felipe que sería derribado (no hay que confundir este baluarte con la actual batería en la punta de San Felipe). El proyecto incluía construir en la parte interna 55 bóvedas y financiar con su venta dicha edificación. Los trabajos iniciados se interrumpen al cabo de 10 años por falta de fondos.

En la década de los sesenta se continúa con la obra paralizándose una y otra vez por falta de fondos lo que obliga a un replanteamiento general de la financiación. Por ello en 1781 se presenta el proyecto de un nuevo semibaluarte de San Carlos realizado por Antonio Hurtado. En la zona que quedaba cerrada con la construcción de las murallas, una vez rellenada y cimentada, se levantó el actual barrio de San Carlos, según las normas academicistas de la época a instancias del gobernador Conde O’Reilly. Este barrio está formado por cinco manzanas de viviendas particulares, y son dignas de mención algunas de sus monumentales fachadas neoclásicas.





En 1928, tras el derribo de las murallas, se construye una escalera situada en el ángulo de la Plaza de España y en 1955-1957 se retranquean las bóvedas para ampliar la calle de Honduras y son perforadas las murallas por sendos arcos para permitir el tránsito viario.
Batería de San Felipe
Cuando en la década de 1730 se incrementa el terreno ganado al mar y se amplía el espigón de San Felipe, se plantea una batería baja en el nuevo muelle a modo de prolongación del flanco norte de las murallas de San Carlos. El ingeniero Ignacio Sala realiza el diseño en 1731 con el objetivo de complementar la protección del acceso al frente portuario de la ciudad, pero no finalizó hasta 1770.
Dos imágenes de la Batería de San Felipe

La estructura de la Batería de San Felipe la constituye un lienzo continuo de muralla hacia el lado exterior y el lado interior está conformado por una serie de bóvedas (en este caso, 14 más 3 en la rampa de subida) para distintos usos.



