La Torre de Doña Blanca se levanta sobre el yacimiento arqueológico de Doña Blanca al que da nombre. No teniendo este blog por tema estos yacimientos, sí que merece al menos reflejar un pequeño resumen sobre el mismo, que hago siguiendo la página de la Junta de Andalucía.

El yacimiento Castillo de Doña Blanca se encuentra delimitado al norte por la Sierra de San Cristóbal y al sur por una gran llanura de marismas y salinas formadas por depósitos aluviales del Guadalete. Hace tres milenios esta llanura formó parte de la bahía de Cádiz, llegando el mar hasta la base del cerro en el que se situó el primer asentamiento, por lo que el poblado se convirtió en un importante enclave portuario.
El yacimiento tiene forma de colina amesetada de planta casi rectangular, mide 6,5 hectáreas y se eleva 31 metros sobre el nivel del mar. Su relieve es totalmente artificial y se ha formado por la superposición de depósitos y construcciones que se han ido acumulando a lo largo del tiempo alcanzando en algunos puntos hasta 9 metros de estratos arqueológicos.
Los restos más antiguos encontrados en el yacimiento pertenecen a una fase tardía de la Edad del Cobre, a finales del III milenio a.C. De esta fase se han excavado, en el lugar denominado La Dehesa, algunos fondos de cabañas dispersas por la base del yacimiento que se adaptan a la topografía original del terreno. Tras un periodo de abandono, el yacimiento permanece deshabitado hasta la primera mitad del siglo VIII a.C. momento en el que vuelve a ser ocupado y se funda una ciudad fenicia, construyéndose pocos años después la primera muralla. Se han encontrado en el restos de murallas, viviendas, un puerto fluvial púnico (acaso el más grande del mediterráneo) y una necrópolis fenicia.


Desde el siglo VIII a.C. el yacimiento permanece poblado de manera continua hasta la llegada de los romanos a la Península Ibérica, con motivo de la Segunda Guerra Púnica, a fines del s. III a.C. Durante estos cinco siglos de ocupación ininterrumpida, la ciudad sufre varias remodelaciones urbanísticas y la construcción de otras dos murallas. Posiblemente la ciudad fue destruida en 216 a.C. por la flota y el ejército de Asdrúbal Barca al reprimir una sublevación de los fenicios occidentales, aliados de Roma.

El yacimiento vuelve a quedar abandonado hasta Época Medieval Islámica que fue reocupado entre los siglos el siglo VIII al XII o XIII. En esa época, se establece la capital de la cora musulmana en la llamada Šidūna, que coincide con el topónimo del pago de Sidueña donde se encuentra el yacimiento. Así se comprende que fuera atacada por los normandos en su incursión de 844 contra las ciudades costeras o fluviales de Cádiz (Qādis), Šidūna y finalmente Sevilla.
En cuanto a nuestra Torre de Doña Blanca, no queda clara la fecha de su construcción. Según algunas fuentes fue levantada en el siglo XIV como una torre para la vigilancia de la bahía de Cádiz pero que al tiempo se usó también como ermita dedicada a Santa María de Sidueña. No obstante excavaciones muestran la existencia de una torre hexagonal, por lo que podría formar parte de una fortaleza, el castillo de Sidueña.
Ello se compadecería mejor con la tradición de que sirvió como prisión para Doña Blanca de Borbón enviada allí por su esposo Pedro I el Cruel. Doña Blanca murió en 1361, por tanto, de ser cierta la tradición, el castillo tuvo que existir antes de esa fecha.


Otras versiones plantean que la Torre es una ermita construida en el siglo XVI. La Torre tiene planta de cruz griega, almenas, cámaras con techo en viguería moderna, ventanas en cada costado, entrada en planta baja con arco apuntado neogótico. Lo que actualmente contemplamos es el resultado de una reconstrucción realizada en la segunda mitad del siglo XIX.
Vistas aéreas 2 del yacimiento. Vistas aéreas 1, de Gente del Puerto
Visitas al enclave arqueológico: Aquí la información
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